¡La clave está en una dureza y un filo óptimos!

El secreto de las hojas forjadas WÜSTHOF

La calidad de un cuchillo forjado puede verificarse en diversos aspectos como la hoja, la virola o la espiga. Junto a un perfecto afilado, la aleación de acero y el grado de dureza, indicado en la escala Rockwell (abreviado con HRC), tienen una influencia decisiva sobre el filo y la resistencia al embotamiento del cuchillo. El experto en cuchillería WÜSTHOF detalla de qué modo se interrelacionan el acero, la dureza y el filo de la hoja de un cuchillo.

Los requisitos que se le plantean a un cuchillo forjado son variados. Desde luego tiene que estar afilado, resultar cómodo en la mano, estar bien equilibrado y ser además higiénico y de fácil mantenimiento. La hoja no solo tiene que estar afilada, sino que debe ser resistente a la corrosión, soportar el embotamiento y permitir el reafilado.

Los cuchillos forjados de nuestra empresa tradicional de Solingen son el resultado del empleo óptimo de una tecnología ultramoderna y unos conocimientos humanos de vanguardia. Los inimitables cuchillos "Quality MADE IN GERMANY / Solingen", cuya calidad es apreciada por cocineros aficionados y profesionales, se producen en 40 fases de trabajo.
Una de las fórmulas de éxito de los cuchillos forjados WUSTHOF reside en su aleación de acero: X 50 Cr MoV 15.

X Acero fino.
50 0,5% de carbono – El porcentaje de carbono es significativo para el filo del cuchillo.
Cr El cromo significa resistencia a la corrosión.
Mo Molibdeno – Proporciona una protección adicional anticorrosión.
V Vanadio – Potencia la dureza y resistencia al embotamiento.
15 Porcentaje de cromo (15%).

Tanto la aleación del acero de la hoja como el proceso de endurecimiento posterior ejercen una influencia determinante sobre la naturaleza de la hoja del cuchillo. WÜSTHOF solo recurre para sus cuchillos forjados al acero de alta calidad al cromo-molibdeno-vanadio, que se endurece a 1.050º C con una dureza Rockwell de 58º y que se calienta de nuevo, tras el enfriamiento, a 180º C (temperado). Tras ser sometido a numerosas inspecciones internas, el acero así tratado consigue una cualidades ideales y se torna duro y flexible al mismo tiempo. Con 58° Rockwell, los cuchillos WÜSTHOF adquieren una gran resistencia a largo plazo y pueden reafilarse de forma simple y sin dificultades, incluso por medio de personas inexpertas.
En el caso de los cuchillos de acero más rígido y con mayor contenido en carbono, solo los profesionales son normalmente capaces de reafilarlos de forma eficiente.

Tras pasar por varias fases productivas, las hojas reciben un pulido definitivo y preciso en el proceso posterior de afilado. Ello es posible gracias al procedimiento de afilado PEtec con tecnología láser desarrollado por WÜSTHOF. Cada hoja se mide con láser antes del afilado. lo que le proporciona un ángulo óptimo de corte y afilado. Así es como se garantiza siempre una calidad única e invariable.

En los cuchillos forjados del conocido logotipo del tridente se plasma una tradición empresarial de más de dos siglos.
El vídeo " Así surge un cuchillo WÜSTHOF “, disponible en la mediateca del sitio web de WÜSTHOF, ofrece una primera impresión sobre el proceso de fabricación.
No por casualidad, el nombre WÜSTHOF es sinónimo desde hace tres generaciones de cuchillos de máxima precisión, así como de tradición y calidad.

Los cuchillos forjados pueden adquirirse en tiendas selectas de menaje del hogar.