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Afilar

Si los cuchillos están romos puede reafilarlos con un afilador cerámico de diamante o con la piedra de afilar.

La diferencia con respecto a la chaira reside en que con estos aparatos liman por fricción algo del material de la hoja, con lo que se obtiene de hecho un nuevo afilado.

Afilador de diamante

Los granos de diamante consiguen gracias a su forma especial un afilado idóneo de la hoja.
El aparato consta básicamente de acero fino macizo e inoxidable.
Según el tamaño del afilador se aplican hasta 2 millones de granos de diamante sobre la superficie por medio de un procedimiento especial.
El granulado extremadamente fino garantiza un filo liso, vivo y, de ese modo, el mantenimiento de la capacidad de corte de su cuchillo.
La aplicación adicional de una capa de cromo endurecido proporciona a este afilador una resistencia al desgaste aún superior.

El afilador de diamante se encuentra disponible con granulado fino y normal.

Afilador cerámico

En cuanto a funcionalidad, el afilador cerámico se asemeja al de diamante.
También en este caso hay dos granulados diferentes (300 y 1.000).
El material es, no obstante, muy frágil y por ello también sensible a los impactos.
Si el afilador cerámico cae al suelo podría resultar dañado.
La dureza absoluta está ligeramente por debajo de la del afilador de diamante.
Los afiladores de una hoja cerámica consiguen un afilado suave y delicado.
En cuanto al resultado del afilado, es algo más fino que el del afilador de diamante.

Aquí le mostramos cómo usar de forma eficaz la chaira.